Seguimos con una nueva entrega del curso de técnicas de weathering. Hoy vamos a centrarnos en los distintos efectos de envejecido que podemos reproducir utilizando un aerógrafo.
Ya hemos hablado antes de lo útil que es una herramienta como el aerógrafo, incluso le hemos dedicado un curso específico. En esta ocasión te voy a mostrar cómo el aerógrafo nos facilita enormemente algunos trabajos a la hora de reproducir efectos de suciedad y desgaste.
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Hasta ahora, todas las técnicas que hemos ido viendo en los vídeos anteriores se aplicaban normalmente a pincel (o directamente en el caso de los lápices), y sólo hemos utilizado el aerógrafo para aplicar capas de barniz que nos ayudaba a fijar y proteger nuestros trabajo. Y es que es cierto que la mayoría de los productos relacionados con los envejecidos se van a aplicar a pincel.
Sin embargo, el aerógrafo nos va a resultar muy útil para conseguir determinados efectos que resultarían muy complicados de reproducir a pincel. En estos casos, el aerógrafo nos ayuda en las primeras fases de pintura, para crear lo que será la base sobre la que trabajaremos con otras técnicas.
El aerógrafo tiene la ventaja de que nos permite trabajar de forma rápida y con una aplicación de pintura general, a la vez que conseguiremos efectos de transición de manera sencilla. Además, podemos trabajar con pinturas muy diluidas, creando efectos de suciedad muy sutiles.
En el vídeo vamos a ir viendo distintos efectos y formas de aplicar la pintura, a la vez que aprenderemos a escoger los mejores tonos de color para cada superficie. También vamos a ver qué tipos de pintura son más adecuados, desde pinturas acrílicas o lacas, hasta productos más específicos como los shaders.
Así es que, ¡prepara el aerógrafo que comenzamos!
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