¡Por fin dejamos a un lado las cuchillas y sacamos los pinceles! En esta clase del curso de Construcción de la Ermita de San Pedro, nos metemos de lleno en una de las partes más entretenidas y agradecidas de todo el proyecto: empezar a darle color a la ermita. De la mano de Pablo Segundo, veremos cómo esas piezas de espuma y cartón pluma dejan de parecer maquetas en bruto y empiezan a coger aspecto de edificio real con solera.
Además, descubriremos por qué es un acierto pintar las paredes antes de pegar los tejados. Nada de complicarse la vida: aprenderemos a trabajar una base llena de vida y variedad huyendo del típico color gris plano y aburrido.
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¿Qué aprenderás en esta clase?
- Imprimación para unificarlo todo: El truco de aplicar una base gris neutra para tapar de golpe los diferentes colores y materiales que hemos usado (el cartón pluma, el foam azul o la espuma de la portada) sin taponar para nada el grabado de las piedras.
- Por qué el pincel gana al aerógrafo aquí: Las ventajas de usar pincel plano para meter bien la pintura en cada recoveco de la mampostería y mezclar colores directamente sobre la pared sin miedo.
- Mezclar tonos sobre la marcha: Cómo ir manchando con arenas, ocres y tonos tierra directamente en la fachada, fundiéndolos en fresco para que la piedra tenga matices reales y no parezca un bloque uniforme de plástico.
- Darle gracia a piedras sueltas: El toque maestro de pintar algunos sillares individuales con tonos un poco más oscuros o claros para romper la monotonía y hacer que zonas como la portada o las esquinas ganen un montón de interés.
- Unificar con un pincel seco muy suave: Cómo dar una pasada casi sin pintura para suavizar los cortes entre colores y que todo el conjunto quede perfectamente integrado y natural.
¡A coger el pincel y pintura!
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